Los videos cortos funcionan cuando parecen hechos para la persona que los ve, no para la marca que los publica. Esta estructura te ayuda a lograrlo.
1. El gancho, en el primer segundo
Empieza con algo que haga detenerse: una pregunta, una afirmación sorprendente, un antes y después o un problema que tu cliente reconoce. Nada de logos ni presentaciones al inicio.
2. El valor, en pocos segundos
Entrega lo prometido rápido: un consejo, un proceso, un detrás de cámaras o el resultado de tu producto. Un solo mensaje por video.
3. El cierre, con una acción
Dile a la persona qué hacer: guardar, comentar, escribirte o visitar tu perfil. Una sola acción, clara.
Ideas que funcionan para casi cualquier marca
- Preguntas frecuentes respondidas en 15 segundos.
- El proceso detrás de tu producto o servicio.
- Errores comunes de tus clientes y cómo evitarlos.
- Casos reales contados por el cliente, con su permiso.
Constancia antes que perfección
Publicar seguido y aprender de los resultados vale más que un video perfecto al mes. Revisa qué videos se ven completos y repite lo que funciona.



